¿Cuándo ir al Psicólogo?

 

Nuestro cuerpo está diseñado de una manera que tiende a la salud, igual que cuando nos hacemos una pequeña herida cicatriza y cura solo, nuestro cerebro tiene la misma capacidad de sanar nuestras heridas emocionales. Lamentablemente en ocasiones, por las circunstancias de la vida y el ritmo frenético de la sociedad, nuestro sistema se bloquea y necesita una pequeña ayuda externa para volver a su curso habitual. Esta es una buena ocasión para solicitar ayuda profesional.

Puede ayudarnos a solucionar problemas a nivel personal: estrés, ansiedad, tristeza, sentimientos de soledad, falta de ilusión o angustia, no aceptarse a uno mismo, tener baja autoestima, exigirse demasiado, padecer insomnio, problemas de rendimiento, obsesiones, cambios de humor bruscos, fobias…

Dificultades en la relación con los demás : por no controlar nuestros impulsos, tener explosiones de ira, no saber decir que no, ser tímidos o inseguros, tener dificultades comunicándonos con nuestros seres queridos, hablando en público, en el trabajo, el entorno social o de estudio…

También podemos consultar a un profesional cuando no podemos dejar atrás el pasado o nos asusta pensar en el futuro, para dejar hábitos perjudiciales o adicciones, superar un duelo o ruptura traumática, o si hemos sido víctimas (o testigos) de cualquier tipo de abuso, accidente o catástrofe.

Por supuesto, también puedes consultar para trabajar en positivo y potenciar tus capacidades personales, creatividad, rendimiento y en definitiva ofrecerte recursos para que puedas tomar las decisiones que más te beneficien.

Si ya te has decidido…

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